Palimpsesto (20.9.14)

DesclausuraCasitaTaft

Hoy fue un día importante porque revertimos la clausura de la “casita” que está en nuestro patio trasero. La jornada comenzó a las 7 de la mañana. Taína se levantó tempranísimo para traer el agua y el hielo. Un rato más tarde nos visitó por primera vez Livia, una vecina de la calle Jefferson en cuyo jardín crecen unas guayabas enormes y sabrosas en forma de pera. Livia nos dejó saber que son muchas las personas mayores en la comunidad que podrían colaborar con el proyecto pero que por no tener Internet no se enteran de lo que estamos haciendo. Ella tiene toda la razón y es algo que debemos atender. Además, trabajamos en la creación de un Centro Cívico para que en un futuro no tan lejano la gente del barrio pueda venir a Casa Taft 169, precisamente, a acceder servicios como el Internet. La próxima en llegar fue Lily, siempre dispuesta a cuidar de las plantas y crecer nuestro jardín. Comenzamos, entonces, la demolición y al poco rato llegó Simón, a quien tenemos que agradecer que nos diera la mano con el marrón. Un par de horas más tarde pasaría Magali con su contribución de materiales de construcción…

FIN DE AÑO…

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Ahora que nos acercamos a un nuevo año quisiéramos agradecer infinitamente el apoyo de tantxs vecinxs, extranjerxs, amigxs, familiares, conocidxs y desconocidxs que nos han dado la mano a lo largo de este 2014 tan repleto de retos personales y profesionales. Sin su apoyo, cariño, motivación, empeño, creatividad, entusiasmo y tantas otras cosas más sería imposible seguir soñando con este espacio que es CasaTaft169 y el deseo de trabajar por esta comunidad que es Machuchal. Debemos reconocer de manera especial a Marianne, Evita y Yarí Taína del Museo de Arte Contemporáneo por apoyar el empeño de transformación de nuestra escuela Pedro G. Goyco. A Mariana de La Calle Loíza que siempre está pendiente de lo que estamos haciendo para que llegue y resuene más lejos. A Colibrí por darnos la oportunidad de formar parte de un extraordinario esfuerzo que busca promover entre los más pequeñxs una manera distinta de atender, entender, apreciar y cuidar el medioambiente que nos rodea. A Nelson que tanto ha aportado a CasaTaft169 desde su centro de operaciones allá en lo alto de Monte Flores. Incalculable ha sido también el apoyo de Gerardo, Juan y Anthony de la facultad de Derecho de la Universidad Interamericana que le han dedicado largas horas de pensamiento y trabajo al proyecto; sin su aportación no hubiéramos podido alcanzar muchas de las metas trazadas para este año. A Omayra y Geraldo por su dedicación y pasión por el diseño, la arquitectura y, sobretodo, la gente que construye, imagina, crea y recrea los espacios que habita. Gracias a Diego, Ninoska, Jacnery y demás empleadxs de Starbucks por un sabroso patrocinio y más que refrescante colaboración. Gracias mil a lxs estudiantes de la facultad de Derecho de la UIPR, de Bellas Artes de la UPR y de arquitectura de ArqPoli por su trabajo, tiempo, ideas y creatividad. GIGANTEZCAS GRACIAS a Paula y Lily las “Golden Girls” de la calle Taft y CasaTaft169. A lxs vecinxs, Manuel, Beatriz, Eduardo, Simón, Lorraine, Jeannette, Carlos, Isabel, Guillermo, Nitza, Adalberto, Livia, Michelle y Ginna; y aquí lo dejamos temiendo que se nos quede alguien importante. A la familia de sangre y la extendida Taína, Jerry, Sebastián, Carola, Alejandro, Mauro, Matías, Fede, Chede, JM, JL, Kenia, Marinés, Noemí, Sofía, Elvira… su cariño y solidaridad es un privilegio y una verdadera fortuna… ¡¡¡GRACIAS a todxs ustedes seguimos!!!

De Casa Taft 169 al barrio

La Escuela Pedro G. Goyco -a pesar de su singular arquitectura- pasa desapercibida para muchos visitantes e, incluso, vecinos de la calle Loíza. Teniendo en cuenta que se encuentra justo al lado del mayor adefesio de toda la calle, puede que los ojos no lleguen a posarse en ella. ¡Sobre el fin de ese adefesio sueño con escribir algún día! De momento, por otro de esos anhelos y gracias al enorme apoyo del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), toca hablar de comienzos: la puesta en marcha del Programa de Convivencia Creativa y Ciudadana. Esta ambiciosa iniciativa, financiada con fondos de la Fundación Popular, podría suponer un primer paso en la transformación de la Goyco en la primera escuela elemental del sistema público en ofrecer a los niños y niñas del barrio un currículo integrado y especializado en Bellas Artes.

Invitamos al MAC a visitar la Goyco en febrero de este año, luego de haber realizado un acercamiento para ver de qué manera se podía integrar la escuela a las iniciativas con las que estamos trabajando en el sector Machuchal en Santurce. Para sorpresa nuestra, nos encontramos con una comunidad escolar que había identificado en la promoción de las Bellas Artes una gran oportunidad para mejorar su oferta académica y no hubo duda de la ruta a seguir. La idea de un proyecto extramuros que vinculase arte, educación y comunidad fue acogida por Marianne Ramírez, directora del MAC, y Yarí Rodríguez, encargada de educación del Museo, se empleó a fondo para comenzar a darle forma. En el proceso, hasta el gran Nick Quijano ayudó a imprimirle color y varios artistas residentes de Machuchal participaron y participarán para imprimir ese matiz especial del programa como motor de desarrollo local.

Este semestre se ofrecerán talleres de artes visuales y danza. El próximo semestre la danza dará paso al teatro. Los talleres se ofrecerán en horario extendido a un total de 40 estudiantes de Kinder a 6to grado. Se determinó hacerlo de esta manera porque la Goyco mantiene una alianza con el Taller de Fotoperiodismo que cubre el medio fotográfico/audiovisual y cuenta con un “grupo talento” enfocado en la formación musical. El Programa también incorpora un componente sico-social para atender situaciones específicas de conducta y una serie de talleres de desarrollo profesional para los maestros y maestras. Planteada está la posibilidad de que la Goyco pueda convertirse en una especie de “cantera” de la cual salgan estudiantes a continuar su formación en escuelas especializadas como La Central o la Julián Blanco que también están ubicadas en Santurce.

Con este proyecto mucho del trabajo que estamos haciendo desde Casa Taft 169 adquiere otra dimensión y eso nos llena de satisfacción. Ahora lo más importante es que esta primera etapa del programa sea exitosa y para ello es imprescindible que la comunidad conozca la iniciativa y la apoye. De lo que se trata es de que la Goyco sea una alternativa aún para las madres y padres del barrio que pueden asumir los costos de una escuela privada y de que los niños y niñas del barrio puedan ir y venir andando a su escuela, que puedan aprender y crecer en un ambiente que fomente su independencia y su creatividad, y que en su andar cobren una noción distinta de su entorno, su barrio y su comunidad.

Publicado en: La Calle Loíza http://www.lacalleloiza.com/?p=3588

Rompecabezas

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El 17 de enero de 2014 reanudamos el trabajo después de las vacaciones de navidad. Ese día comenzamos una nueva etapa en el proyecto aunque, entonces, era imposible sospechar cuán importante sería para CasaTaft169. Gracias a la donación de una vecina, se había podido programar la demolición de la escalera exterior que daba acceso al segundo piso. El proceso empezó a las 7:30 de la mañana y no terminaría hasta pasadas las 8:00 de la noche. Agotados, ese día nos fuimos a dormir y no fue hasta la mañana siguiente que regresamos a reconocer el resultado de lo que había pasado. Por primera vez pudimos entrar con facilidad hasta el patio posterior de la casa donde encontramos un pequeño bosque urbano. ¡Es increíble como los árboles se empeñan en crecer echando raices entre el cemento! Así encontramos los quenepos -creciendo alrededor de las paredes y los muros como si quisieran abrazarlos- y un árbol de grosellas lleno de pequeñas y luminosas frutas. Evidentemente, la recuperación de ese espacio iba a requerir un esfuerzo enorme y, sin embargo, había mucha emoción por comenzar la tarea. Poco a poco se ha ido cumpliendo. Hemos querido hacerlo disminuyendo la generación de basura, es decir que durante la limpieza se separan los materiales reciclables, los escombros, la materia vegetal y lo que se recoge del suelo se pasa por un cernidor del que obtenemos una tierra preciosa para seguir sembrando. A medida que limpiamos y seguimos recuperando este oasis maravilloso aumenta nuestra ilusión porque vamos reconociendo su enorme potencial. Aún falta mucho por hacer pero ya los vecinos de la calle Taft del barrio Machuchal en Santurce cuentan con un espacio donde cada vez con mayor frecuencia llega gente de aquí y de más allá. Un lugar donde se disfruta de la brisa y el cantar de las aves bajo un techo de hojas, donde una tarde cualquiera es un placer juntarse para conversar. Y así, día a día y casi sin percatarnos, vamos poniendo una pieza al lado de la otra en lo que ya es el rompecabezas de esta nueva comunidad.

 

Primera etapa

Antes_Después
Como una primera etapa del poceso de ocupación se llevó a cabo la Pintada de la fachada de la estructura. Originalmente, la idea era pintar la casa como cualquier otra pero de esa manera se corría el riesgo de invisibilizar el problema de abadono y deterioro que se está denunciando. De manera que se optó por cubrir sólo una parte de la fachada remitiendo a la imagen de una instantánea Polaroid que muestra en su interior la posible transformación del espacio sobre lo que son las condiciones actuales de la estructura. A partir de ahí el resultado final se fue creando sobre la marcha gracias a las personas que participaron y de acuerdo a los materiales y la pintura disponible por donaciones de vecinos y amigos. El único “color” que se tuvo que comprar fue el negro. Una buena prueba de lo que quiere ser Casa Taft 169: un espacio desde el cual fomentar la participación, la colaboración y el intercambio como oportunidades para conocer, hacer y transformar.